En el tema del desafuero de López Obrador, nunca supimos realmente por qué el expresidente Vicente Fox hizo un golpe de timón en su política respecto de la persecución del aspirante perredista.
Hoy sabemos esto.
Y confirmamos, luego de percibirle como una jugada política detrás del telón, que Rafael Macedo de la Concha, entonces Procurador General de la República, se convirtió en el chivo expiatorio.
Macedo de la Concha pagó los platos rotos. Fue parte del remedio y el trapito que Manuel Espino, el dirigente nacional del PAN, le entregó a Vicente Fox, presidente de la república.
La realidad era que el Partido Acción Nacional perdía la presidencia de la república a cambio que el gobierno foxista ganara el desafuero. Espino convenció de esto al Presidente pero éste le ordenó darle el remedio para el mal.
Fox intuyó que su avión iba directo a estrellarse a un cerro y necesitaba apretar el botón para saltar de la nave. Fue entonces que le pidió a Espino el remedio y el trapito para la enfermedad.
El remedio consistió en echar para atrás el desafuero y el trapito, pues limpiarse con Rafael Macedo de la Concha, el Procurador General de la República.
Y lo digo desde aquí, porque éste es mi pódium.
Reportero: Redaccion