Ciudad de México.- Las labores de inteligencia para liberar a los periodistas secuestrados el 26 de julio, generó presión en los delincuentes, quienes optaron por abandonar a los camarógrafos en una casa ubicada en Gómez Palacio, Durango.
Luis Cárdenas, jefe de la División de Seguridad Regional de la SSP, indicó en entrevista con Milenio Noticias, que al ampliar el círculo de investigaciones, los secuestradores cambiaron a las víctimas de domicilio con el fin de evadir a las autoridades.
No obstante, la presión ejercida por las autoridades derivó para que los plagiarios decidieran abandonar a los camarógrafos
Reportero: Redacción TV