Distrito Federal.- Ante unas 30 mil personas, el grupo de rock Scorpions se presentó en el Palacio de los Deportes y con la bandera mexicana ondeando gritaron: Viva Méxicou, cabrounes.
James Kottak, el baterista del grupo, que resultó liderar el concierto, fue el que dio el grito de Independencia mexicana con esa singular frase.
Luego, se paró arriba de la batería y mostró una playera que por la espalda contenía le leyenda: I kick your ass.
En otra frase, señalaba: rock forever.
Los chilangos enloquecieron con el concierto y cantaron cada uno de sus grandes éxitos: Rock You a Hurricane, Hooliday, No One Like You, Blackout y otros.
El concierto empezó al filo de las nueve de la noche del martes y terminó alrededor de las once.
El escenario fue adornado con una súper pantalla, en la cual se proyectaron imágenes durante todas las canciones.
Klaus Meine, con la voz recuperada, mantuvo al público a la expectativa con todas las rolas que hicieron famosos a los escorpiones.
Al final del concierto, tras cantar Vientos de Cambio, el tema compuesto durante su visita a la Unión Soviética, Klaus resintió dolor en su garaganta.
El sonido fue sucio en general aunque estuvo bien de volumen. Sin embargo, no se escuchaban claramente los tambores ni los platillos de Kotak.
El bajo nunca se oyó.
Los requintos de Rudolph Schenker y Matías Jab tuvieron fuerza pero en momentos no se distinguían.
Sin embargo, los 30 mil chilangos disfrutaron de una velada rockera, en la cual imperó el recuerdo de las buenas canciones del grupo.
Reportero: Redacción