Ya sé cómo puede el Presidente de la República conseguir recursos para continuar su guerra contra el crimen organizado.
Que apruebe impuestos por realizar manifestaciones y bloqueos en las calles del Distrito Federal.
Puede, el gobierno federal, cobrar una tarifa única por manifestarse a cada grupo o persona que desee hacerlo.
Luego, un cobro excedente por cada calle que recorran, otro por cada persona que participe en la marcha y uno más por cada hora que dure.
Además, a manera de cobro coyuntural, se cobraría una cantidad por cada ciudadano que resultara pejudicado por la manifestación.
Si el Presidente siente que faltan modalidades de cobro, pues bien puede ser auxiliado por el señor Carlos Slim.
Ya se sabe que su imaginación no tiene límites si se trata de inventar servicios acompañados de su respetivo cobro.
La idea no suena tan mal. A poco no. Si Santana cobraba por abrir una ventana, que no perjudica a nadie, qué tal imponer contribuciones por ejercer el derecho de molestar y echar a perder el día a los demás.
Y lo digo desde aquí, porque éste es mi pódium.
Reportero: Redacción