Busca Seattle romper una maldición de décadas en la NFL
- Por Editora EL
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El Super Bowl suele premiar a quienes delegan. A los que sueltan el volante para mirar el retrovisor completo. Mike Macdonald va en sentido contrario. Dirige a Seattle y, al mismo tiempo, manda cada jugada defensiva que lo llevó hasta aquí.
En la NFL moderna nadie ha sido campeón del Super Bowl siendo head coach y play caller defensivo. Nunca. No por falta de talento, sino por desgaste. Coordinar una defensa ya es un trabajo de tiempo completo. Administrar un equipo completo es otro.
Por eso cuando Leslie Frazier le sugirió soltar el control, hablaba desde la experiencia. No desde la teoría. Macdonald escucha. Pero no cede.
Este domingo, ante Nueva Inglaterra, puede convertirse en el primer entrenador en levantar el Lombardi con el playbook defensivo todavía abierto.
La historia no juega a su favor. Sólo 10 de los últimos 30 campeones tuvieron entrenadores de ADN defensivo. Ninguno desde 2018.
Bill Belichick sostiene la estadística con seis títulos. Pete Carroll, el único campeón en la historia de Seattle, suma otro.
El resto pertenece a una NFL que decidió ganar desde el ataque.
Macdonald decidió otra cosa. Una defensa que no reacciona, se adelanta.
Seattle llega al Super Bowl con la defensa número uno en puntos permitidos. Algo que la franquicia no lograba desde los años del Legion of Boom.
Sus jugadores lo respaldan
El defensivo profundo de origen mexicano, Julian Love lo define como una mezcla incómoda para los rivales. Principios viejos, métodos nuevos. La estructura es conocida. La ejecución cambia cada semana.
En la semana 1, Brock Purdy lo entendió tarde. San Francisco buscó atacar el centro del campo con play action. Ruta profunda para limpiar. Cruce intermedio para castigar.
Ernest Jones IV leyó todo antes de que el balón saliera. Intercepción limpia.
Jones lideró a todos los linebackers en intercepciones porque entiende el mapa completo. Macdonald no solo reparte tareas. Explica el porqué. Vulnerabilidades, escenarios, probabilidades según down, distancia y zona. Eso acelera la defensa.
Ty Okada lo resume mejor. No se trata de ejecutar órdenes. Se trata de entender la lógica. Cuando el jugador entiende la intención, el margen de error se reduce.
En toda la temporada 2025, sólo dos head coaches llamaron jugadas defensivas. Macdonald y Todd Bowles. De los nuevos entrenadores contratados, tres vienen de la defensa y eligieron el control directo.
El domingo se pone a prueba una idea que la NFL lleva años descartando. Que todavía se puede ganar desde la defensa. Que todavía se puede mandar jugadas y levantar trofeos.
Si Seattle gana, no será solo un título. Y Mike Macdonald habrá demostrado que, a veces, el riesgo máximo es la única forma de hacer historia.
(Información de Excélsior)
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