Celebran vecinos solución a inundaciones de más de 80 años
- Por Editora M
Ciudad Juárez.— Para los habitantes de las calles Apolo, Atlante, Andrómeda y Olimpo, las lluvias dejaron de representar una amenaza cotidiana. Después de más de 80 años de inundaciones recurrentes, los vecinos aseguran que la nueva infraestructura hidráulica ya demostró su efectividad durante las precipitaciones recientes.
Celia López Guzmán, vecina y representante de las familias del sector beneficiado, recordó que durante décadas los habitantes tuvieron que enfrentar una situación que calificó como desesperante, debido a que la inundación de la calle Apolo dejaba prácticamente inhabilitadas las privadas y complicaba la salida de los residentes hacia sus trabajos y escuelas.
“Era una situación desesperante. No sabíamos qué hacer, no sabíamos a dónde ir o quién nos pudiera escuchar”, relató al recordar los años en que los vecinos buscaron una solución al problema.
Las afectaciones no se limitaban a la movilidad. Con cada lluvia, el agua llegaba a viviendas y vehículos, provocando daños materiales, pérdidas económicas y condiciones insalubres por los malos olores y el estancamiento del agua.
López Guzmán explicó que para algunas familias las inundaciones de automóviles representaban pérdidas totales, mientras que el ingreso de agua a los hogares también generaba gastos adicionales y afectaba la economía familiar.
La representante vecinal destacó que la lucha por conseguir una solución se prolongó durante años y atravesó incluso la pandemia.
En ese proceso, recordó a vecinos que participaron activamente en reuniones, gestiones y elaboración de escritos, pero que ya no pudieron ver concluido el proyecto.
Entre ellos mencionó a Benjamín Bernal Cabrán, Abraham Villalobos Calderón y el señor Ramón, a quienes reconoció como parte de los habitantes que insistieron en buscar una respuesta para la problemática de la comunidad.
El momento más significativo para los vecinos, dijo, llegó con la puesta en operación de la nueva infraestructura hidráulica.
La prueba definitiva ocurrió con las lluvias registradas recientemente, cuando, de acuerdo con su testimonio, el sector no volvió a presentar las inundaciones que durante décadas habían afectado a las familias.
“Ya no nos inundamos, ni siquiera un charquito se formó”, afirmó López Guzmán, al destacar que el resultado permitió comprobar para los propios habitantes que la obra está cumpliendo con el objetivo para el que fue construida.
La representante vecinal expresó su agradecimiento a las autoridades estatales, a la Junta Municipal de Agua y Saneamiento y al personal que participó en el proyecto, incluidos trabajadores, ingenieros y licenciados.
Para los residentes, la obra representa mucho más que infraestructura hidráulica.
Significa recuperar la posibilidad de transitar con seguridad durante las lluvias, proteger vehículos y viviendas y reducir una preocupación que durante generaciones formó parte de la vida cotidiana de la comunidad.
López Guzmán también destacó el componente humano de este proceso, al recordar a quienes iniciaron las gestiones y fallecieron antes de ver concretada la solución.
Tras décadas de espera, los vecinos de este sector consideran que la obra marca un antes y un después.
Las primeras lluvias posteriores a su construcción, sostienen, les permitieron comprobar que aquella problemática que parecía permanente finalmente puede quedar atrás.
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