Le hace el feo CCE de Juárez a Iván Pérez
- Por Editora Dai
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Juárez.- En el más reciente relevo en la presidencia del organismo que aglutina a diferentes cámaras y organismos empresariales en la frontera, se dio un episodio que da una muestra clara de la pésima imagen que arrastra uno de los dirigentes de ese sector, pero además un registro evidente de su talante y personalidad.
Un hombre impositivo, manipulador, opaco, intolerante, excluyente y de muy oscuro historial, que viene arrastrando más de seis denuncias penales en su contra, el santero mayor de los comerciantes Iván Pérez Ruíz, hizo berrinche y como niño caprichoso (le apodan “El Bebote”), prefirió excluir del CCE a la cámara que representa al no lograr que le cedieran la presidencia de dicho organismo.
En estricto orden el turno le correspondía a Manuel Sotelo, presidente de los transportistas, pero Iván Pérez presionó todo lo que pudo para que Sotelo le cediera el turno, de acuerdo con los estatutos esto es posible, pero ante la presión del resto de los integrantes del organismo prefirió la reelección de Suárez al frente del CCE.
Y de acuerdo con los enterados del asunto, fue el mismo Pérez Ruíz quien operó la salida de Denac y de los Agentes Aduanales, en represalia por la negativa a su intención de presidir el CCE. No es la primera vez que Iván Pérez muestra su personalidad conflictiva y divisionista, su clara tendencia a la traición y al revanchismo como ya lo ha hecho en otros organismos nacionales.
Cuando no controla, rompe: el patrón de Iván Pérez que ahora divide al empresariado de Juárez. Lo ocurrido en el Consejo Coordinador Empresarial de Ciudad Juárez no parece ser una diferencia circunstancial ni una simple disputa por una presidencia.
Es la repetición de un patrón sistemático, mentalmente patológico, cuando Iván Pérez Ruiz consigue el control, el poder, habla de unidad de institucionalidad y representación, pero cuando no lo logra comienza la presión, la descalificación, el rompimiento y la agresión contra las mismas instituciones de las que forma parte, tal y como lo hizo en Concanaco Servytur México y tal como lo hace ahora en el CCE de Juárez.
De acuerdo con versiones surgidas entre los propios organismos empresariales, Pérez Ruiz habría buscado que Manuel Sotelo le cediera el turno para encabezar el Consejo. Al no obtener el respaldo necesario, los integrantes habrían preferido la continuidad de Rogelio González Alcocer.
El resultado fue contundente: quería la presidencia, pero no obtuvo la confianza ni los votos suficientes. En lugar de aceptar la decisión institucionalmente, construir acuerdos y respetar la vida interna del organismo, CANACO Juárez optó por separarse. Después se produjo la salida de otras representaciones, por lo que deberá aclararse si se trató de decisiones independientes o de una operación impulsada como represalia contra quienes no respaldaron su proyecto personal.
Pero este comportamiento no comenzó en Juárez.
A nivel nacional intentó una maniobra similar dentro del sistema CONCANACO SERVYTUR: construir un bloque político, confrontar a la dirigencia nacional, erosionar a la Confederación y promover a un grupo que, más que representar genuinamente al comercio organizado, parece integrado por personajes provenientes de la política que después se presentaron como empresarios.
Basta revisar la propia trayectoria de Iván Pérez Ruiz, quien no proviene del sector empresarial ya que antes de encabezar CANACO Juárez fue servidor público, primero como Director de Prodecon en Juárez (SAT), luego como director general de Desarrollo Económico del Gobierno Municipal, encabezado por Cruz Pérez Cuéllar. También participó posteriormente como enlace empresarial dentro de su proyecto político.
Su historia se encuentra mucho más cerca de la operación política que de la trayectoria tradicional de un comerciante que haya levantado durante años una empresa, pagando nómina, enfrentando riesgos y construyendodo representación desde el trabajo gremial. Ésta diferencia es importante.
Pérez Ruiz utilizó la legitimidad que le dió la presidencia de una cámara perteneciente al sistema CONCANACO nacional para encabezar una organización creada para confrontar y competir con la propia Confederación, es decir, en palabras lisas y llanas, traicionó a su organización utilizando para ello incluso los servicios de periodistas como David Páramo, quien no ha tenido reparo en dedicarle más de 40 notas negaticas a Concanaco y su presidente.
Esa contradicción tiene una sola expicación: No se puede pertenecer a una institución, beneficiarse de su estructura, de su historia, de su representación y de su reconocimiento legal, mientras al mismo tiempo se construye desde dentro una organización paralela para atacarla y debilitarla.
Además, Iván Pérez Ruiz debe aclarar públicamente si FECOMEX utiliza o ha utilizado recursos, oficinas, personal, directorios, bases de datos, proveedores, eventos, redes sociales, canales de comunicación o infraestructura perteneciente a CANACO Ciudad Juárez.
La estructura de una cámara no es propiedad personal de su presidente. Sus afiliados no pueden convertirse automáticamente en capital político de una organización distinta. Sus bases de datos no pueden usarse para construir plataformas paralelas. Sus recursos, instalaciones y trabajadores no pueden ponerse al servicio de proyectos personales sin autorización, registro contable y plena rendición de cuentas.
Ahora que en diversos medios de comunicación, incluido el nuestro, así como en chats de Whatsapp se le exigen cuentas, Pérez Ruiz se niega a rendirlas, arguemntando que dirige un organismo privado, lo cual es un argumento incorrecto e incompleto,m porque él mismo las exigió antes. Las cuotas privadas pueden estar sujetas a sus mecanismos internos, pero cualquier recurso proveniente de gobiernos, convenios, subsidios, apoyos, patrocinios públicos o contratos debe ser revisado por las autoridades fiscalizadoras.
El dinero público no pierde su naturaleza por ingresar a la cuenta de una cámara empresarial. Por ello, la Auditoría Superior del Estado de Chihuahua debe revisar los recursos públicos recibidos, administrados o ejercidos por CANACO Ciudad Juárez durante la gestión de Iván Pérez Ruiz, así como su destino, comprobación, proveedores y posibles beneficiarios.
También deberá determinarse si existió algún uso directo o indirecto de esos recursos para actividades políticas, promoción personal, posicionamiento de aspirantes, operación de FECOMEX o fortalecimiento de estructuras vinculadas con algún proyecto electoral.
La cercanía de Pérez Ruiz con Cruz Pérez Cuéllar es pública. Esa relación, por sí misma, no acredita una irregularidad, pero sí obliga a despejar cualquier posible conflicto de interés y a garantizar que ningún recurso de los ciudadanos chihuahuenses haya sido destinado a respaldar la campaña o las aspiraciones de quien busca encabezar la coordinación política de Morena en el estado.
No se está afirmando anticipadamente que exista un desvío, se está exigiendo desde la postura periodística una auditoría precisamente para conocer la verdad, ya que el mismo dirigente se ha negado una y otra vez a transparentar su gestión.
Quien no tiene nada que ocultar abre sus libros, presenta estados financieros, identifica proveedores, publica convenios y permite que las autoridades revisen cada peso recibido.
Lo que no resulta aceptable es exigir transparencia a CONCANACO, al CCE y a todos los demás, mientras se pretende mantener bajo reserva el manejo de recursos públicos y el posible uso de la estructura institucional de CANACO.
El patrón de conducta de Iván Pérez Ruiz comienza a ser evidente: cuando sus intereses políticos no coinciden con los de la organización que representa, utiliza la representación empresarial para combatirla desde dentro.
Ese no es liderazgo empresarial. Es una forma de operación política basada en la presión, la extorsión, la división y el control.
Las instituciones no pueden estar sujetas al capricho de quien considera que solamente son legítimas cuando él las encabeza.
Porque quien rompe todo lo que no puede controlar, no está defendiendo a los comerciantes. Está utilizando a los comerciantes para defenderse a sí mismo.
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