LA LISTA
- Por Editor R
La Fuente necesita un café más fuerte para este domingo. Un tostado oscuro para un espresso doble con crema perfecta. Ha puesto la taza en la arena, mientras el arrullo del mar musicaliza los últimos instantes de oscuridad antes de que el astro rey abrace con su dorado cariño la inmensa y solitaria playa que alimenta su soledad. Todo el War Room de La Opción se quedó en Chihuahua, La Fuente necesitaba otro respiro y sacó un libro grueso para comenzar a leer en cuanto los lúmenes aumentaran.
Que distinto huele el café con la salada brisa del mar. El dorado brilla en las arenas y la espuma marina viene y se va, como muchos políticos que olvidan, que, así como la espuma de las olas, algunos tan rápido como llegan se van. La política, por más tecnología que se le implemente, no dejara de ser una carrera de resistencia.
«El poder absoluto, la impunidad total, hacen de los hombres monstruos o imbéciles», leyó La Fuente en aquel pesado libro.
¿Cuántas personas brillantes se han metido a la política y se han convertido en absolutos imbéciles?
Si La Fuente hiciera una lista, le daría varias vueltas al universo. Tomó su taza de café y comprobó que cumple con el rigor: caliente, amargo, fuerte y escaso.
CALIENTE
La Fuente sintió que el termómetro político casi explota en la capital chihuahuense se tras el gesto de la gobernadora Maru Campos, quien le levantó la mano al secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, durante un encuentro partidista. Aunque la propia mandataria buscó atenuar las lecturas al precisar que el ademán buscaba reflejar unidad general y no un respaldo exclusivo, el mensaje simbólico se interpretó como una señal en la mesa de negociaciones. Aprovechando la inercia, De la Peña ha acelerado su agenda con reuniones de trabajo y acercamientos directos con las bases del PAN, buscando afianzar su posicionamiento rumbo a la candidatura por la alcaldía chihuahuita.
Ese activismo territorial encuentra un reflejo directo en las primeras mediciones de opinión pública. De acuerdo con los datos de la firma Statistical Research Corporation publicados por Santiago de la Peña encabeza la preferencia interna entre simpatizantes albiazules con un 28.8%. En ese mismo ejercicio, el fiscal César Jáuregui Moreno ocupa la segunda posición con un 19.7%, dentro de un margen competitivo frente a otros activos locales como Manque Granados. La foto del momento revela que, si bien el encargado de la política interna ha tomado la delantera en la narrativa inicial, la distancia todavía le otorga margen de maniobra a sus competidores.
Ante la embestida mediática y las encuestas, la respuesta de César Jáuregui ha sido apelar a la disciplina institucional y a la voz de la militancia. Jáuregui insiste en que las definiciones no están cerradas ni se resolverán por decisiones unipersonales, subrayando su disposición para medirse bajo las reglas y los tiempos que marque el Comité Ejecutivo Nacional del PAN. Esta postura contiene los ímpetus de quienes quieren mantener viva la contienda interna, donde, un sector disminuido del PAN local apuesta a que el empuje institucional de De la Peña choque con la estructura y el oficio político del ex fiscal.
AMARGO
La Fuente piensa que sí solamente la militancia fuera requisito para ser buen gobernante, sería una derrota para la democracia. López Obrador es el mejor ejemplo de ello: un militante necio, sordo y gritón que gobernó como militante de su partido y solamente para los y las militantes de su partido. Si algún partido criticó ferozmente esa forma de gobernar y ejercer el poder, fue el PAN. Ahora en la capital del estado, grupúsculos panistas sólo exigen para sus candidaturas que tenga militancia, es decir, la versión “99% de lealtad, 1% de capacidad” pero del lado blanquiazul, que promueven los regidores Félix Martínez e Isaac Díaz, quienes, para un sector del panismo, han demostrado tener 0% de capacidad para el trabajo del cabildo.
En la política real, donde el pragmatismo define el rumbo y la improvisación suele costar cara, la decisión de Alfredo Chávez no solo demostró madurez, sino un oficio político de primer nivel. Al realizar una lectura precisa del momento y sumar su capital sin regateos ni vacilaciones, el líder de la bancada panista entendió que los proyectos de gran calado no se construyen desde el protagonismo personal, sino a través de alianzas estratégicas y acuerdos sólidos. Su movimiento hacia el proyecto de Santiago de la Peña reconfiguró de inmediato el tablero local, dejando claro que posee la disciplina y la visión necesarias para cerrar filas, negociar con altura y anteponer la estabilidad de su fuerza política por encima de cualquier aspiración individual.
Pero el valor de este respaldo no reside únicamente en un gesto simbólico, sino en la dimensión de su equipo de trabajo, una estructura operativa y territorial con presencia real en las colonias de la capital y una presencia digital envidiable para vencer a Morena. En un escenario donde Morena busca cerrar filas y consolidar su avance en los centros urbanos clave del estado, la unidad interna deja de ser una opción táctica para convertirse en una necesidad de supervivencia política. Consolidar un frente común en la capital es la única vía efectiva para blindar el municipio, contener el empuje del oficialismo federal y asegurar que la oposición conserve el control de un bastión estratégico para el equilibrio de poder en Chihuahua.
FUERTE
El intempestivo retorno de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa colocó a la Cuarta Transformación en una encrucijada ética que en Chihuahua se vive con un silencio ensordecedor. Mientras la dirigencia nacional de Morena, la bancada en San Lázaro y los propios gobernadores del movimiento marcaron una distancia categórica para no contaminar la narrativa oficial frente a las investigaciones abiertas por narcotráfico, en tierras chihuahuenses la respuesta de las principales figuras guindas ha sido el repliegue táctico. La interrogante que hoy circula en las mesas políticas del estado es si los liderazgos locales mantendrán la mirada hacia un lado por ciega disciplina partidista, o si finalmente tendrán la solvencia política para desmarcarse de un personaje cuya permanencia en el poder dinamita el discurso de la superioridad moral.
Para los aspirantes morenistas en Chihuahua, empeñados en construir viabilidad rumbo al 2027, la ambigüedad dejó de ser un refugio cómodo para convertirse en un pasivo tóxico. La oposición local no ha dudado en capitalizar la crisis sinaloense como su principal bandera de desgaste, exponiendo la incoherencia de solapar cuestionamientos de colusión delictiva bajo el pretexto de la lealtad de grupo. Seguir respaldando —ya sea por defensa explícita o por omisión deliberada— al mandatario de Sinaloa no solo erosiona la credibilidad de sus cuadros locales frente a un electorado capitalino históricamente penalizador, sino que los obliga a asumir públicamente el costo de acompañar a un fantasma que amenaza con arrastrar el proyecto guinda en el norte del país.
ESCASO
El reciente restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre México y Perú carecerá de sustancia real mientras persista la exigencia de visado a los ciudadanos peruanos, una traba burocrática que ahoga el turismo y el dinamismo comercial en la región. Esta barrera es apenas el síntoma de una ineficiencia estructural en la Secretaría de Relaciones Exteriores, cuya red consular exhibe episodios de parálisis operativa alarmantes; para muestra, el calvario de los usuarios de República Dominicana, ante la donde la saturación y mala gestión del sistema provocan que la programación de una cita para solicitar la visa para entrar a México llegue a demorar hasta dos años. Mientras la diplomacia mexicana no resuelva el estrangulamiento de sus propias sedes consulares ni retire candados innecesarios a naciones hermanas, los discursos de fraternidad e integración regional seguirán quedándose en pura retórica.
La Fuente analiza lo expuesto este domingo y lo compara con la frase que dio origen a esta reflexión cafetera y dominical. Por más que le busque, hasta al mejor cazador se le va una liebre, un venado y hasta un bisonte. En política, cuando se amasa algo de poder y se busca más, por más inteligente que sea, capaz, millonario, guapo y carismático y con gran oficio político, la soberbia intelectual y la impunidad con la que han logrado sus objetivos, los ciega y los puede convertir en monstruos o imbéciles, como dice nuestra frase de hoy: «El poder absoluto, la impunidad total, hacen de los hombres monstruos o imbéciles», la cual viene de la fabulosa novela “La fiesta del Chivo” del peruando Mario Vargas Llosa, quien retrata fielmente la intoxicación de poder que llevó a extremos de locura al dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo y cuyo nieto aspira a ser presidente en el 2028.
La Fuente apaga el celular. Se pone a leer después de haber bebido su café, el cual debe ser caliente, amargo, fuerte y escaso. Y esperará que el calor haga efecto para reemplazarlo por una cerveza bien helada.
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