Patricia Ulate Bernal: Legado de fe, vocación y servicio
- Por Editora Dai
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Chihuahua, Chih.– La capital del estado viste hoy de luto tras el lamentable fallecimiento de la regidora Patricia Ulate Bernal, una mujer cuya vida y trayectoria pública dejaron una huella imborrable en el ámbito social, institucional y político de Chihuahua.
Conocida entrañablemente por la comunidad como "Paty", su partida física marca el cierre de un ciclo vital caracterizado por la entrega incondicional a las causas más nobles, la defensa irrestricta de la dignidad humana y un compromiso inquebrantable con el bienestar de las familias.
Sus inicios: La pasión periodística y la vocación pública
Formada profesionalmente en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Patricia Ulate Bernal regresó a Chihuahua para iniciar un camino lleno de retos y éxitos. Sus primeros pasos laborales los dio en las salas de redacción y estudios de televisión, comenzando en las páginas de El Heraldo de Chihuahua, donde desarrolló una aguda visión periodística. Posteriormente, consolidó esta etapa en Ciudad Juárez, participando en proyectos de investigación periodística y política, entre los que destacó la dirección de una revista especializada hacia finales de los años noventa y principios del 2000.
Su visión ética del periodismo, sumada a su capacidad comunicativa y compromiso social, la llevaron de manera natural al servicio público. Laboró en la Secretaría de Educación y Cultura durante la administración estatal de Francisco Barrio Terrazas, integrándose al área bajo el liderazgo de la licenciada María Eugenia Galván Galván, donde aportó su experiencia en tareas de comunicación e institucionalidad.
Más tarde, Paty Ulate marcaría un parteaguas histórico en la administración municipal al convertirse, en el año 2004, en la primera mujer (y una de las más emblemáticas) en asumir la titularidad de la Coordinación de Comunicación Social del Municipio de Chihuahua durante la gestión del alcalde Juan Blanco Zaldívar, responsabilidad que el ayuntamiento volvió a confiarle para el periodo 2007-2010. En ese ámbito se desempeñó con alto profesionalismo junto a figuras de la comunicación local como Carlos Borruel y Álvaro Madero, dejando un legado de apertura e innovación en la relación institucional con los medios.
Su vocación comunitaria la condujo también al ámbito institucional federal, desempeñándose como Coordinadora de Atención al Derechohabiente en la delegación estatal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde destacó por su empatía, sensibilidad humana y una política de puertas abiertas que resolvió con calidez y oportunidad las necesidades de miles de familias usuarias.
Fortaleza ante la adversidad y entrega en la regiduría
El salto de Paty Ulate hacia la política activa en el Cabildo se dio mediante una invitación formal del alcalde Marco Antonio Bonilla Mendoza. Desde el año 2021 y hasta el momento de su deceso, encabezó con notable liderazgo la Comisión de Mujer, Familia, Igualdad de Género y Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Ayuntamiento de Chihuahua.
Fue precisamente en el umbral de su primer periodo como edil cuando recibió el diagnóstico de cáncer. Pese al impacto de la enfermedad y los temores naturales que acompañaron ese momento, la determinación y el respaldo de su equipo y líderes políticos la llevaron a asumir la responsabilidad con una fortaleza ejemplar. Quienes la conocieron de cerca recuerdan su dinamismo inagotable: aun durante los días más complejos de sus tratamientos médicos, cuando la recomendación familiar era el reposo absoluto, Paty se mantenía firme en su vocación. "Tengo el día de hoy, tengo que aprovechar a la gente, tengo que ver este proyecto", solía responder a sus seres queridos, platicó entre sollozos su hermana Angélica Ulate.
Desde la regiduría impulsó una agenda legislativa y de gestión pública transformadora. Presidiendo la Comisión de Mujer y Familia y trabajando en estrecha colaboración con el Instituto Municipal de las Mujeres, promovió legados jurídicos de gran calado, tales como el Reglamento Municipal de los Derechos de las Personas que Viven y Conviven con la Discapacidad.
Asimismo, abanderó iniciativas de trascendencia nacional, destacando la histórica propuesta que sanciona la interpretación pública de contenidos o géneros musicales que denigren o promuevan la violencia hacia las mujeres y la apología del delito, logrando además que los recursos recaudados por dichas multas se destinaran directamente al financiamiento del Refugio Confidencial para Mujeres Víctimas de Violencia Extrema. Fue también una de las principales promotoras, junto con Mónica Meléndez y el equipo municipal, del proyecto de la Universidad de la Mujer —próxima a graduar a su primera generación—, de esquemas de capacitación y emprendimiento en sectores vulnerables como Punta Oriente, y del fortalecimiento del Consejo de Perspectiva Familiar del DIF Municipal.
Legado familiar y valores fundamentales
Detrás de la periodista rigurosa y la servidora pública comprometida, existió una mujer profundamente apegada a sus raíces, a su fe y a su núcleo familiar. Quinta de siete hermanos (integrada en una familia formada por José Luis, Angélica, Eduardo, Mario, Eva y Francisco), creció bajo la premisa de la sencillez y el buen trato hacia los demás. De acuerdo con el testimonio de su hermana Angélica, la enseñanza central de sus padres fue siempre mantener los pies en la tierra, la honestidad por delante y brindar a cada persona una sonrisa amable.
La vida de Paty Ulate estuvo cimentada sobre una profunda fe. Como integrante activa del Movimiento Familiar Cristiano, dedicó años a impartir charlas prenupciales, compartiendo con cientos de parejas jóvenes herramientas para la consolidación de hogares basados en el amor y el respeto. Quienes compartieron con ella ese caminar la recuerdan como una mujer de extraordinaria fortaleza espiritual y generosidad. En el ámbito personal, compartió su vida con el periodista Alfonso Villalobos Lozano, su compañero de años, con quien construyó un hogar al lado de sus hijos: América, Mariana y Alfonso Jr.
Su partida deja un vacío profundo en el Cabildo de Chihuahua y en el gremio periodístico estatal, pero sobre todo, deja el testimonio vivo de una mujer que convirtió la adversidad en trabajo constante y el servicio público en un auténtico instrumento de transformación social. Descanse en paz, Patricia Ulate Bernal.
Incluso frente a la adversidad personal que significó enfrentar el mieloma múltiple, Paty Ulate canalizó su propia experiencia de salud en una causa de esperanza colectiva. Fundó la Asociación Chihuahuense de Mieloma Múltiple (ACUUM), plataforma ciudadana desde la cual brindó asesoría, acompañamiento emocional, orientación médica y consuelo a pacientes y familiares que atravesaban por esta compleja enfermedad. Su trabajo al frente de la asociación la consagró como un faro de luz y fortaleza para la comunidad médica y de pacientes en el estado.
Hoy, Chihuahua despide a una de sus servidoras públicas más entregadas. El legado de Patricia Ulate Bernal permanece en las leyes que promovió, las instituciones que ayudó a consolidar y las miles de vidas que tocó a través de su generosidad, su labor periodística y su ejemplo de vida. Su memoria seguirá viva en el corazón de la sociedad chihuahuense como un referente de integridad, fe, congruencia y amor al prójimo.
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