Lo que hace apenas unas semanas parecía una transición definida en el DIF Municipal terminó convertido en un escenario institucional todavía por aclarar. El 6 de agosto, el Gobierno Municipal anunció oficialmente que Gloria Angélica Mendoza Beltrán asumiría la Presidencia del organismo tras la salida de Rubí Enríquez; sin embargo, el relevo no se concretó en esos términos y la operación quedó en manos de la directora general, Lucía Chavira Acosta. La modificación ocurrió después de confirmarse que Mendoza Beltrán permanecerá como magistrada de la Primera Sala Civil Regional y no solicitará licencia para incorporarse de tiempo completo al DIF. El alcalde en funciones, Héctor Ortiz Orpinel, informó que su esposa continuará con sus responsabilidades jurisdiccionales y participará en actividades del organismo fuera de su horario laboral. El dato contrasta con el anuncio realizado por el propio Municipio el 6 de agosto. Entonces se informó que Mendoza Beltrán llegaría a la Presidencia y que incluso ya sostenía reuniones con Rubí Enríquez Parada para garantizar la continuidad de los programas. En su quinto informe, la entonces presidenta también presentó públicamente a Mendoza como quien continuaría al frente de la institución. La salida de Enríquez Parada se formalizó el 28 de agosto después de casi cinco años en el cargo. No se trata de una institución menor; durante su último informe reportó más de 106 mil becas de cuidado infantil con una inversión superior a 106 millones de pesos, 72 mil terapias físicas, 33 mil sesiones psicológicas y más de 124 mil despensas entregadas, entre otras acciones. La dimensión de esos programas coloca la definición de su conducción más allá de un relevo meramente protocolario. Por ahora, la continuidad administrativa recae en Lucía Chavira, quien ya ocupaba la Dirección General. Ortiz Orpinel ha sostenido que los servicios no serán interrumpidos y que Mendoza se incorporará a las causas sociales del DIF sin abandonar la magistratura. En los hechos, el esquema es distinto al anunciado originalmente; una directora permanece al frente de la operación mientras la esposa del alcalde participa en las actividades asistenciales sin dejar el Poder Judicial. El episodio deja así una pregunta concreta para la administración municipal; ¿quién ocupará formalmente la Presidencia del DIF durante el resto del periodo? La transición comenzó anunciando a Angélica Mendoza como sucesora de Rubí Enríquez, pero terminó con Mendoza en la magistratura y Chavira conduciendo el organismo. La operación cotidiana está cubierta; lo que falta por definirse públicamente es la titularidad institucional.