Todo parece indicar que se le acabó la gasolina a la Senadora Andrea Chávez en el proceso previo a realizar la encuesta definitiva de Morena. O abandonó sus pretensiones políticas o amarró su proyecto, no cabe duda, en razón del vacío que hizo en su agenda y actividad proselitista. Muy raro, muy llamativo, que no asistió a la Asamblea realizada en El Porvenir, Municipio de Chihuahua, en donde había una cantidad muy respetable de gente que le esperaba para aclamarle. En cambio, si se fue a Ciudad Juárez, para asistir a un evento similar. Lo cierto es que desde que nació su hijo, Andreíta le paró a la actividad política, para luego retomarla y volverla a dejar completamente. Su página de face no tuvo actividad un mes completo después del parto. Después se retomó solo para publicar, cada tres o cuatro días, su asistencia a las asambleas y luego literalmente aventó la toalla y se refugió en otros temas. O El Viejo amarró su candidatura, al igual que la de Nayarit, como se dice que exigió 2 de las 17 en juego, o de plano le dijeron que por la circunstancia de El Conde Pátula, personaje non grato en EU, su proyecto no sería viable. Mientras Cruz Pérez Cuéllar anda como trompo chillador por todo el estado y sube cada día más en presencia y preferencia, Andreíta ha empezado a concentrarse en Juárez. El rumor, cada vez más fuerte, apunta a que Citlalli ya le dijo que no será ella.