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Leen en Capilla San José carta de Fraternidad San Pío X tras excomunión

  • Por Editora Dai

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Chihuahua, Chih.– En la Capilla San José de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), ubicada sobre la calle Sicomoro en la colonia Las Granjas, feligreses y autoridades religiosas oficiaron una misa dominical en la que se dio lectura formal a la Carta dirigida al Santo Padre.

El documento fue redactado por el superior general lefebvriano, el sacerdote Davide Pagliarani, a propósito del reciente decreto emitido por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe tras la consagración de cuatro nuevos obispos en Ecône, Suiza, sin la debida autorización pontificia.

Pese a que tanto los asistentes como los encargados eclesiásticos de la Fraternidad en la capital optaron por reservar un posicionamiento institucional directo respecto a los acontecimientos que apuntan a un cisma formal con Roma, el ambiente entre la comunidad local se mantuvo hermético; incluso, uno de los feligreses que prefirió omitir su identidad manifestó de forma breve: “me da lo mismo, no cambia nada”.

Al ser cuestionado sobre las repercusiones de las ordenaciones ilícitas y la consecuente excomunión por parte del Vaticano, el encargado de la capilla de San José, el señor Felipe León, declinó emitir comentarios adicionales, explicando que la postura oficial de la congregación quedó plasmada durante la homilía mediante el escrito de Pagliarani, el cual señala textualmente.

“Nos parece que esta decisión pone una vez más en evidencia el contexto extremadamente trágico en el que se encuentra la Iglesia universal. Lo que la Fraternidad San Pío X hizo y seguirá haciendo no es otra cosa que una iniciativa extrema de socorro de las almas, en medio de la confusión doctrinal y moral en la que se halla inmersa la Iglesia. De ninguna manera pretendemos sustituirnos a la Iglesia y no tenemos otro propósito que permanecerle fieles" expresó.

La misiva leída ante los fieles chihuahuenses añade que en conciencia no estimaron prudente sustraerse de su deber moral y utiliza una serie de metáforas bíblicas para cuestionar la respuesta de la Santa Sede: "Habíamos pedido pan, es decir, un poco de comprensión ante un sincero caso de conciencia, un gesto de paternidad hacia las almas, prometiéndole convertirlas en verdaderos hijos de la Iglesia romana; lamentablemente, hemos recibido una piedra.

Habíamos pedido pescado, es decir, la posibilidad de obtener provisionalmente los medios necesarios para seguir formando buenos sacerdotes; lamentablemente, hemos recibido una serpiente. Habíamos pedido un huevo, prometiendo devolverlo en cuanto sea posible, pues la santa Tradición pertenece a la Iglesia y tenemos por seguro que un día un Papa querrá valerse de ella; lamentablemente, hemos recibido un escorpión”, concluye el mensaje reproducido en el templo local.