Chihuahua.- El fraude de identidad en México está siguiendo el mapa de la actividad económica, tan sólo en lo que va de 2026, la CDMX, Veracruz, Edomex, Jalisco y Chihuahua, concentran cerca del 44 por ciento de todas las alertas en el país.
Datos de la Red de Inteligencia de Unico muestran que la CDMX encabeza la lista con el 13.85 por ciento de las alertas nacionales, seguida por Veracruz, con 9.26 por ciento; Edomex, con 8.66 por ciento; Jalisco, con 6.20 por ciento, y Chihuahua, con 5.95 por ciento.
De acuerdo con Fernando Paulín, director de Unico México, la concentración está relacionada con el dinamismo económico, puesto que en dichas entidades se abren más cuentas bancarias, se solicitan más créditos, se contratan más servicios financieros y se realizan millones de verificaciones de identidad, ampliando la superficie de ataque para organizaciones criminales.
“La principal explicación es económica, no geográfica. Donde hay más apertura de cuentas, solicitudes de crédito, contratación de servicios financieros y transacciones digitales, también existe una mayor superficie de ataque para los grupos criminales”, explicó el ejecutivo.
Detalló que el fraude dejó de ser una sucesión de casos aislados para convertirse en una operación coordinada entre redes criminales que usan identidades y automatizan ataques con apoyo de la IA.
“Hoy observamos redes criminales que utilizan una misma identidad o un mismo patrón para atacar simultáneamente a múltiples empresas. En nuestra red hemos identificado casos donde un solo perfil fraudulento estuvo vinculado con 949 identidades diferentes e intentó operar hasta contra 30 organizaciones distintas”, dijo Paulín.
El fenómeno coincide con una transformación acelerada del fraude digital a nivel mundial, toda vez que los ataques más sofisticados o los que mayor éxito han tenido estuvieron impulsados por la Inteligencia Artificial (IA), que ya representan el 23.3 por ciento de los intentos de fraude a nivel global y cerca de la mitad en América Latina.
La proliferación de herramientas de IA Generativa ha reducido en alrededor de 99 por ciento el costo de ejecutar ciberataques sofisticados, al abaratar más de 100 veces las herramientas necesarias para cometer fraudes digitales.
“La proliferación de herramientas de inteligencia artificial generativa también redujo drásticamente el costo para cometer este tipo de delitos. Hoy podemos decir incluso que es hasta 99 por ciento más barato que hace algunos años, lo que ha facilitado el ingreso de nuevos actores criminales”, afirmó Víctor Ruiz, CEO de Silikn.
Los fraudes más frecuentes continúan siendo la apertura fraudulenta de cuentas, el fraude en la originación de créditos, el robo de cuentas legítimas, el uso de identidades sintéticas y, cada vez con mayor frecuencia, los ataques mediante deepfakes, documentos manipulados y biometría falsificada.
El impacto económico de los ciberataques también escala rápidamente, ya que de acuerdo con el Global Fraud and Risk Outlook 2026, las pérdidas por fraude en instituciones financieras aumentarán más de 120 por ciento hacia 2030, al pasar de 25 mil millones de dólares en 2025 a 55 mil 300 millones al cierre de la década.
TechRadar calcula que las pérdidas de fraude financiero superan 400 mil millones de dólares al año.
México debe mejorar regulación y frenar fraudes con IA
México cuenta con una base regulatoria robusta para combatir los delitos financieros, pero el avance de la IA está obligando a empresas y autoridades a replantear sus estrategias de prevención.
“Si bien México cuenta con una base regulatoria sólida en materia de prevención de lavado de dinero y cumple con estándares internacionales, la velocidad con la que evoluciona el fraude impulsado por inteligencia artificial obliga a complementar ese marco con capacidades tecnológicas mucho más dinámicas”, afirmó el directivo.
El desafío consiste en que los mecanismos de prevención avancen con la misma rapidez que las herramientas utilizadas por los grupos criminales. En este sentido, Paulín consideró que la regulación seguirá siendo un componente indispensable, pero el verdadero diferenciador será la capacidad de las autoridades para anticiparse a los ataques.
“La regulación puede establecer el marco de actuación, pero la capacidad de blindar la economía digital dependerá de que el sector público y el privado construyan ecosistemas de confianza donde la tecnología permita anticipar el fraude, no únicamente responder cuando ya ocurrió”, concluyó.
(Con información de El Financiero)
