México.– Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) correspondientes a la primera quincena de julio de 2026, la inflación general anual en México se ubicó en 3.10 %, su nivel más bajo en los últimos cinco años y dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México (3 % ± 1 punto porcentual) .
La inflación subyacente, el indicador más estable que excluye productos agropecuarios y energéticos volátiles, también bajó a 3.95 % anual, confirmando la tendencia a la baja en los precios de bienes y servicios de consumo habitual.
De tal forma que hasta el mes de junio cerró en 3.37 % anual, gracias a la caída de precios de frutas y verduras, entre ellas el tomate. Los productos que más bajaron fueron las hortalizas, lácteos y algunos granos, mientras que se mantuvieron al alza transporte aéreo, naranja y servicios financieros .
La mejora se debe a una combinación de factores: Mayor oferta agrícola y normalización de cosechas después de afectaciones climáticas .
Estímulos fiscales vigentes a combustibles, que frenaron traslados de costos al consumidor.
Estabilidad del tipo de cambio y la política monetaria del Banco de México, que mantuvo la tasa de referencia en niveles altos para anclar expectativas y una menor presión de demanda tras el repunte del consumo mundialista .
Aunque la tendencia es positiva, expertos advierten que persisten riesgos: clima, precios internacionales de energía y tensiones geopolíticas podrían revertir parcialmente la baja. Por ello, se mantienen programas de apoyo a la canasta básica y monitoreo constante de precios.
Banxico y analistas prevén que la inflación cierre el año cerca del 3.7 %, consolidando la estabilidad y abriendo paso a posibles reducciones graduales de tasas de interés, lo que facilitaría créditos para familias y empresas.
