Juárez concentra casi la mitad
Ciudad Juárez.- El número de personas privadas de la libertad que viven con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) en los centros penitenciarios de Chihuahua registró un incremento de 46.6 por ciento en los últimos tres años, al pasar de 30 casos en 2023 a 44 en 2026, de acuerdo con cifras oficiales del sistema penitenciario estatal.
Los datos muestran que el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Ciudad Juárez concentra el mayor número de diagnósticos, con 21 personas que reciben atención médica, lo que equivale a casi el 48 por ciento del total estatal.
El resto de los casos se distribuye en otros centros penitenciarios de la entidad, donde las autoridades mantienen programas de detección y seguimiento clínico para las personas diagnosticadas.
De acuerdo con información oficial, en los Ceresos de Chihuahua se realizan pruebas voluntarias de detección de VIH y las personas con resultado positivo reciben tratamiento antirretroviral de manera continua, conforme a los protocolos establecidos por el sistema de salud.
Especialistas en salud pública señalan que el acceso oportuno al tratamiento permite reducir significativamente la carga viral y mejorar la calidad de vida de los pacientes, además de disminuir el riesgo de transmisión cuando se mantiene una adecuada adherencia terapéutica.
Sin embargo, advierten que el aumento de casos refleja la necesidad de fortalecer las acciones preventivas dentro de los centros penitenciarios, ampliar las campañas de información, garantizar la disponibilidad de pruebas diagnósticas y asegurar el acceso permanente a los servicios médicos.
Hasta el momento, las autoridades no cuentan con información que permita determinar si los contagios ocurrieron antes o durante el periodo de reclusión, ni los factores específicos que explican el incremento observado entre 2023 y 2026.
Panorama nacional
De acuerdo con el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (Censida), en México más del 95 por ciento de las personas diagnosticadas con VIH que reciben tratamiento antirretroviral logran mantener una carga viral suprimida, lo que mejora su expectativa y calidad de vida.
Asimismo, datos del Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud indican que el VIH continúa siendo un problema de salud pública en el país, por lo que organismos especializados recomiendan ampliar las estrategias de prevención, diagnóstico oportuno y atención integral, particularmente entre poblaciones en condiciones de mayor vulnerabilidad, como las personas privadas de la libertad.
