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Exhorta Jael Arguelles a diputadas a presentar denuncias por violencia política

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Chihuahua.- En un giro que pone a prueba la cohesión de la bancada de Morena en el Congreso del Estado, la diputada Jael Argüelles Díaz hizo un llamado público a sus compañeras de fracción, Rosana Díaz Reyes y Edith Palma, para que interpongan denuncias formales por violencia política en razón de género contra su coordinador parlamentario, Cuauhtémoc Estrada Sotelo, pero solo si es que ellas se han sentido vulneradas.

Esta declaración surge en un contexto de aparente contradicción dentro del discurso de sororidad del grupo parlamentario, luego de que un bloque de legisladoras integrado por Brenda Ríos Prieto, María Antonieta Pérez Reyes, Elizabeth Guzmán Argueta y la propia Jael Argüelles, cerró filas en torno a la diputada Magdalena Rentería Pérez para respaldar una denuncia mediática de presunta violencia política ejercida por el Secretario General de Gobierno.

Sin embargo, la ausencia de Rosana Díaz y Edith Palma en dicho acto generó cuestionamientos sobre la selectividad de este apoyo y la verdadera unidad de las mujeres de Morena.

Ante la observación de que ambas legisladoras no fueron convocadas para participar en la denuncia contra el funcionario estatal, Jael Argüelles defendió su postura bajo una premisa de compromiso más que de solidaridad, al ser condicionada a la voluntad de las presuntas víctimas. 

La legisladora señaló que, de manera solidaria y sorora, animan a sus compañeras a no guardar silencio ante cualquier atropello, subrayando que "el silencio no las va a proteger a ellas y el silencio no protege a nadie".

El exhorto de Argüelles Díaz se centró específicamente en invitar a Rosana Díaz a denunciar lo que ella pudiera considerar actos de violencia política provenientes de la propia coordinación de su bancada, encabezada por Estrada Sotelo. 

Con esta postura, la legisladora busca sacudirse las críticas de incongruencia, trasladando la responsabilidad de la acción legal a sus homólogas y evidenciando que la sororidad en el congreso parece estar fracturada por las dinámicas internas de poder y las diferencias con su coordinador de grupo.