Chihuahua.- Este 27 de julio se cumplen 45 años del accidente del Vuelo 230 de Aeroméxico, considerado el peor desastre aéreo ocurrido en el estado de Chihuahua.
La aeronave, un McDonnell Douglas DC-9-32 con matrícula XA-DEN, bautizada como Yucatán, se accidentó el 27 de julio de 1981 durante su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Chihuahua.
El avión, que cubría la ruta Monterrey–Chihuahua–Hermosillo–Tijuana, enfrentó una intensa tormenta con fuertes ráfagas de viento y escasa visibilidad. Durante el aterrizaje, la aeronave rebotó sobre la pista, perdió el control, salió del área de rodaje y se incendió, provocando una tragedia que dejó 32 personas fallecidas y 34 sobrevivientes, de acuerdo con los reportes oficiales.
La tripulación estaba encabezada por el capitán Víctor Ortigosa y el copiloto Carlos Marine. Las investigaciones concluyeron que las condiciones meteorológicas adversas, combinadas con fuertes corrientes descendentes y vientos cruzados, fueron factores determinantes en el accidente, uno de los más recordados en la historia de la aviación mexicana.
