Joaquín El Chapo Guzmán señaló, ante una agente del Ministerio Público de la extinta Procuraduría General de la República (PGR), que el entonces gobernador panista de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, era un supuesto protector del Cártel de los Arellano Félix.
Dijo que, a través del procurador de Justicia del estado, entregaba credenciales de la Policía Judicial de esa entidad a integrantes de esa organización criminal.
En una declaración que el líder histórico del Cártel de Sinaloa hizo ante la agente, en 1993, luego de su primera detención cerca del cruce fronterizo en Talismán, Chiapas, Guzmán Loera relató que Benjamín Arellano Félix le ofreció una credencial de la Policía Judicial, pues los integrantes de esa familia mantenían una amistad con los Ruffo Appel.
“Que hace año y medio, cuando el de la voz y Benjamín tenían muy buena amistad, le comentaba que había una gran amistad con el gobernador Ruffo Appel; inclusive Benjamín le ofreció al declarante que si quería algunas credenciales de la Judicial de Baja California se las podía conseguir el procurador, ya que con éste también existe una gran amistad con los Arellano Félix”, dice la declaración de El Chapo, fechada el 9 de junio de 1993, de la que MILENIO tiene una copia.
Hoy, 33 años después, Ernesto Ruffo Appel, quien fue el primer gobernador de oposición en la historia emanado del PAN, enfrenta un proceso judicial acusado de formar parte de una red criminal dedicada al contrabando de hidrocarburos, delito conocido como huachicol fiscal, a través de su empresa Ingemar.
“Además de la credencial que portaba Benjamín, también tenía un oficio de comisión dirigido al director de la Policía Judicial del estado de Sinaloa, por lo que Benjamín llevó ese documento para que se lo sellaran y en ese oficio efectivamente aparecía el sello de la Policía Judicial Estatal”, añadió en su declaración.
Guzmán Loera también dijo que Benjamín Arellano Félix tenía comunicación cercana con un comandante de la Policía Judicial estatal.
“Que de lo que se pudo percatar fue que cuando estaba con los Arellano Félix, éstos le ordenaban a sus ayudantes, dentro de ellos al brazo derecho de Benjamín, que responde al nombre de Ismael de apellido Higuera o Guiera; aunque quiere aclarar que no recuerda con exactitud el apellido, pero que entre otros a él le ordenaba que se comunicara con algún comandante de la Judicial Estatal”, dice el documento.
Además, en su declaración, Guzmán Loera también mencionó que “el hermano del gobernador del estado de Baja California, al parecer de nombre Roberto ‘N’, es socio de una constructora propiedad de los hermanos Arellano Félix” y que “inclusive estaban edificando muchas casas en Guadalajara, Jalisco, en un fraccionamiento denominado Puerta de Hierro”.
También refirió “que en las farmacias que tienen los Arellano Félix en Tijuana figura como socio el hermano del gobernador”.
En ese momento, El Chapo fue detenido porque había diversas órdenes de aprehensión en su contra por la comisión de diversos ilícitos, tales como delitos contra la salud y homicidio.
Guzmán Loera negó que se dedicara al tráfico de drogas y dijo que ese día pretendía cruzar con un pasaporte falso a nombre de Jorge Ramos Pérez, que le había conseguido un licenciado de nombre Juan Calas en la Secretaría de Relaciones Exteriores.
El que después se convertiría en líder del Cártel de Sinaloa narró que su detención se dio en Chiapas porque intentaba huir a Guatemala para escapar de los Arellano Félix, a quienes señaló, en particular a Ramón, de querer matarlo en el Aeropuerto de Guadalajara, el 24 de mayo de ese año, cuando resultó muerto el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.
El Chapo dijo que el nombre de Jorge Ramos Pérez lo adoptó después de ese atentado en su contra.
Contó que la enemistad que en ese momento ya tenía con los Arellano Félix y con Miguel Ángel Félix Gallardo, ya preso para entonces, “se debió a que el amigo y compadre del de la voz de nombre Armando López lo mataron, específicamente Ramón Arellano Félix, por orden de Miguel Ángel Félix Gallardo, no obstante que Armando López trabajaba para Miguel Ángel Félix Gallardo y esto fue lo que originó gran resentimiento en el declarante”.
En la narración, El Chapo mencionó en diversos momentos a los Arellano Félix, a Rafael Caro Quintero, a El Güero Palma y negó conocer a Griselda López de Guzmán y a Ovidio Guzmán López, quien en realidad es su hijo.
(Información de Milenio)
